La realidad de los neumáticos de ocasión

Escrito por buscarycomprarneumaticos 03-12-2013 en neumaticos. Comentarios (0)

La complicada situación económica por la que muchos países (especialmente algunos como España) están pasando, ha hecho que aumente de forma notable el uso de los denominados neumáticos de segunda mano, de ocasión o ‘usados’. Se trata de neumáticos importados de países como Alemania, Francia y Países Bajos, con normativas mucho más estrictas en lo que respecta a los neumáticos, y con enormes excedentes de neumáticos ‘de medio uso’.

El sector neumáticos lleva algunos meses afanándose en recordar las posibles consecuencias de no utilizar neumáticos completamente nuevos, que podrían ser nefastas para la seguridad en carretera de conductores y acompañantes.

En España, con las normas legales en la mano, el factor principal que se tiene en cuenta es la profundidad de los surcos. Para este parámetro se exige una profundidad mínima de 1,6 milímetros, si bien es un factor esencial para valorar el estado de los neumáticos, no es ni el único de definitivo para esta valoración, por lo que se puede incurrir en el error de pasar por bueno un neumático con la profundidad del surco mínima exigida.

Evidentemente, se trata de neumáticos que cumplen con la normativa (si bien es cierto que existen casos en los que no es así), pero en lo que respecta a conducción y seguridad, en muchos casos distan mucho de ser neumáticos que cumplan con los cánones mínimos que un conductor puede esperar. Se puede decir que son más peligrosos (teniendo en cuenta datos objetivos de siniestralidad), por lo que, como mínimo, se trata de una elección arriesgada.

La realidad de esto es que muchas empresas se aprovechan de la complicada situación de algunos conductores, montando neumáticos por un precio mucho menor al de un neumático nuevo, pero con las implicaciones que ello tiene, tanto en seguridad como en confort de la conducción, pasando por ahorro de combustible y respeto al medio ambiente. También es cierto que es posible la venta de este tipo de gomas con un mínimo de garantía, siempre y cuando hayan sido analizadas minuciosamente por un profesional.

Sea como fuere, la apuesta por neumáticos usados o de segunda mano es arriesgada, y no podemos olvidar que los riesgos en carretera implican vidas, por lo que es conveniente analizar con detenimiento los pros y los contras de una elección así. La seguridad en carretera es algo innegociable, y muchos de estos neumáticos no cumplen con las exigencias mínimas requeridas, de modo que es imprescindible tener claro que las consecuencias pueden ser fatales.